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Conocer

¿Podemos demostrar históricamente la existencia de Jesús?

Lic. Vicente Leal Zacarías

2020-01-01

Jesús, el hombre

Muchos se preguntan sobre la existencia de Jesús en la historia. Te compartimos un acercamiento histórico con varias fuentes veraces

 

Introducción

En la actualidad la persona de Jesús de Nazaret sigue siendo atrayente para muchos: algunos le tienen admiración; otros no entienden su muerte en la cruz; algunos se dejan fascinar por su mensaje y su vida; a otros tantos, de cualquier manera, no les importa; y muchos, por otro lado, se dicen seguidores de él y tratan de vivir según sus enseñanzas. Pero en este punto entran varias cuestiones, tales como: ¿realmente existió Jesús entre los hombres?, ¿qué prueba hay de ello?, ¿se puede comprobar de manera histórica?

Hay que tener en cuenta que quien fundó la Iglesia, fue el mismo Jesús, pues así lo atestiguan los evangelios, por ejemplo, Mateo en el capítulo 16, versículo 18. Por otro lado, se alcanza a percibir el coraje de los primeros cristianos para ofrecer la vida por la fe que profesan en Jesucristo; y si Jesús no existió, ¿qué sentido tuvo el haber derramado su sangre en el Coliseo romano o en otro lugar?

Se presenta pues, esta realidad: la persona de Jesucristo. Quien sigue siendo sujeto de cuestionamiento hasta el día de hoy.

Desarrollo

Ahora viene la pregunta: y ¿qué fuentes nos hablan de Jesús? En primer lugar, se debe tener en cuenta que, “las fuentes para el conocimiento científico de Jesús son exclusivamente documentales”; esto quiere decir, que no se encontrará un retrato auténtico de Jesús, monedas o lápidas; sino que se tratan de fuentes escritas, de origen pagano y de origen judío, y fuentes de la tradición documental cristiana.

Fuentes paganas y judías

Al hacerse la pregunta del porqué que no hay abundancia de fuentes paganas y judías contemporáneas de Jesús que hablen sobre Él, una de las respuestas es la siguiente: “hay que comprender la mínima relevancia que podía tener para un historiador grecorromano la suerte de un ejecutado en Jerusalén, uno más dentro de la política de represión de movimientos nacionalistas violentos o bandolerismo. Dentro de los autores que hacen referencia a Jesús, ya sea de manera directa o indirecta se encuentran los siguientes:

• Tácito: se refiere a Jesús de manera breve, quien ha sido ejecutado en Judea bajo Tiberio. Al recordar el incendio de Roma del año 64, bajo el imperio de Nerón, menciona que éste hizo castigar a los que llamaban <>. Estas afirmaciones aparecen en su obra Annales, XV,44.

• Suetonio: en su obra De Vita Caesarum expresa la expulsión de los judíos de Roma por orden de Clauido, la cual fue provocada por los tumultos dados entre los habitantes de Roma por la predicación que se hacía sobre Cristo. Según Dion Casio, quien compuso la obra Historiarum Romanarum, tal expulsión tuvo lugar el año del 41.

• En los comienzos del siglo II la correspondencia dada entre Trajano y Plinio hace mención sobre el movimiento cristiano, y aunque no da datos sobre Jesús, si hace mención que según Plinio y “por confesión de los propios cristianos, éstos cantaban himnos a Cristo como un Dios”.

En cuanto a las fuentes judías se encuentra:

• Flavio Josefo, quien en dos pasajes menciona a Jesús de Nazaret. Aunque no se ponen de acuerdo sobre la autenticidad de esos pasajes, los estudios sobre el segundo sí hacen la mención de que este sea auténtico. La obra de Flavio Josefo se llama Antigüedades Judías, en ella se habla de Santiago de Jerusalén, "el hermano de Jesús llamado Cristo".

Cabe señalar que el judaísmo silencia a Flavio Josefo, pues es considerado como traidor.

La tradición documental cristiana

En cuanto este apartado hay que señalar que “los textos cristianos que hacen referencia a Jesús corresponden a lo que puede calificarse como <>”. La aparición de los evangelios, en especial el de Marcos, “supone una gran novedad, pues recoge los recuerdos que circulan entre los seguidores de Jesús y los sitúa en el marco de un gran relato fundacional en el momento de la transición de la primera a la segunda generación cristiana”. Quiere dar a conocer el recuerdo de Jesús, su actuación y su mensaje. La fecha y lugar de los evangelios es la siguiente:

• Marcos, agosto del 70, antes de la destrucción de Jerusalén; Roma.

• Mateo, años ochenta, después de la destrucción de Jerusalén; quizá en la región de Damasco.

• Lucas, los años ochenta; en algún lugar del oeste de Palestina.

• Juan, a finales del siglo I; en la región de Siria.

Otros escritos que hacen alusión a Jesús son clasificados de la siguiente manera:

• El Evangelio (apócrifo) de Tomás; que puede ayudar como comprobación del recuerdo de Jesús en distintos ambientes.

• Los evangelios apócrifos; en ellos se llegó el punto de convertirlos en fuente de toda clase vidas y novelas de ficción sobre Jesús. En ellos no se puede encontrar de manera pura la vida de Jesús.

Conclusión

A manera de conclusión y haciendo referencia a los datos pasados, no cabe la menor duda de la existencia de Jesús, pues ya sea en los documentos cristianos, como es el caso de los evangelios hablan de Él; de hecho solamente de Él. Se debe reconocer que no son una biografía sobre su persona, pues su finalidad es ante todo dar a conocer a los demás cristianos sobre sus obras y doctrina. Todo lo anterior tiene como finalidad conformar la vida de cada persona a la forma de vivir de Cristo Jesús. Las fuentes externas, como son las romanas y judías, aunque no estuvieron interesadas por dar datos de Jesús, sí hacen referencia sobre Él, y así manifiestan su existencia en tiempo y lugar determinados. Los escritos apócrifos, aunque están llenos de fantasía debieron tener como base a alguien que existió y que dejó honda huella en sus seguidores. Así pues, se colige que sí se da una comprobación histórica, mediante la fuente documental, de la existencia de Jesús.


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